El tempeh es un producto fermentado, procedente en origen de Indonesia, en especial en la isla de Java.

El tradicional resulta de la cocción y posterior fermentación de habas de soja y el hongo rhizopus.


De sabor intenso y anuezado es una magnífica fuente de proteínas lo que lo hace ideal para dietas vegetarianas y veganas.

Consumiendo tan solo 110 grs. de tempeh al día estamos aportando a nuestro organismo más del 40% de las proteínas que necesitamos y con muy pocas calorías.

Gracias a su alto contenido en cobre y manganeso funciona como un buen antioxidante al mismo tiempo que promueve la salud digestiva e intestinal.


Antes de usar el tempeh es recomendable hervirlo durante unos diez minutos con un trocito de alga kombu y vinagre de manzana. De esta manera queda más manejable.


Aunque después de este proceso ya lo puedes hacer a la plancha y añadirlo a tus guisos o sopas como topping, yo personalmente, prefiero usarlo tras una maceración.

Es decir, después de cocerlo, lo seco con un trapo y lo pongo en un tarro añadiendo por ejemplo salsa de soja, ajo en polvo y pimentón, o curry, hierbas aromáticas y aceite de sésamo.... en fin, déjate inspirar por lo que te apetezca en ese momento!

Pasados unos días, el tempeh ha absorbido todos los sabores y ya lo tienes listo para pasarlo por la plancha.


La boloñesa de tempeh es una opción muy original y una alternativa ideal a la clásica de carne picada. Sólo tienes que desmenuzarlo después de hervirlo y añadirlo a tu salsa de tomate.

Te aseguro que está de miedo!! :-D


Te apetece probarlo?

Pues ya me cuentas que tal te han salido las recetas!


Espero haberte inspirado

Con amor

Cristina